¿Qué es la energía eólica?

La energía eólica es una energía renovable. Es decir, se obtiene de fuentes naturales virtualmente inagotables, ya sea por la inmensa cantidad de energía que contienen, o porque son capaces de regenerarse por medios naturales. ​

En el caso de la energía eólica, es una de las energías renovables más utilizadas en el mundo. Se ha convertido en un recurso de generación de electricidad clave para la transformación del modelo energético, más limpio y sostenible. Además, gracias a la innovación tecnológica, la energía eólica ha abaratado sus costes y es posible que algunos parques eólicos produzcan energía eléctrica a un precio similar a como lo hace el carbón o las centrales térmicas

¿Qué es la energía eólica?

La energía eólica es una energía limpia que se obtiene del viento. Es decir, si la definimos de una manera más técnica, es el resultado del aprovechamiento de la energía cinética de las masas de aire, que se convierte en energía mecánica y, a partir de ella, en electricidad u otras formas útiles de energía, imprescindibles, en la actualidad, para los seres humanos.

Para que se convierta en electricidad, es necesario un aerogenerador. Esto es, un generador eléctrico que se mueve por una turbina accionada por el viento (sus predecesores son los molinos de viento). Así, la energía eólica se obtiene al convertir el movimiento de las palas del aerogenerador en energía eléctrica.

La energía que genera el viento, además de ser transformada como energía eléctrica, también puede ser aprovechada directamente. Puede aplicarse a gran escala, siendo una de las más productivas, o bien en pequeñas instalaciones. Actualmente, es una de las energías renovables con mayor potencial de crecimiento, y representa una gran parte de la producción eléctrica.

Ventajas

La energía eólica es una energía limpia: no contamina, es inagotable y reduce el uso de combustibles fósiles y, por lo tanto, las emisiones de efecto invernadero que provocan el calentamiento global.

Se trata de una fuente de energía renovable: el viento no se agota ni caduca. Es abundante y, por lo tanto, siempre se puede disponer de la fuente original que produce la energía. Además, está disponible en la práctica totalidad del planeta, lo que, a su vez, favorece la reducción de importaciones energéticas y la creación de riqueza y empleo local.

Es una energía limpia, ya que su proceso de generación no implica un proceso de combustión. Por lo tanto, no emite gases tóxicos, sustancias contaminantes ni residuos. Tampoco produce residuos ni contaminación del agua ya que, a diferencia de los combustibles fósiles y las centrales nucleares, la energía eólica tiene uno de los índices de consumo de agua más bajos. Y, además, las propias turbinas del aerogenerador tienen un ciclo de vida muy largo.

Además, supone un coste bajo, y es totalmente compatible con otras actividades, conviviendo en perfecta armonía con sectores como la agricultura o la ganadería, entre muchos otros.

Por todo esto, la energía eólica es una de las tecnologías más eficientes para producir energía de una manera segura y sostenible. No contamina, es autóctona, inagotable, competitiva y promueve la creación de riqueza y empleo local.